Denominación de origen: Aconcagua
En esta nueva región vitivinícola, los viñedos parecieran burlarse del frío clima del Océano Pacífico al acercarse cada vez más hacia sus costas. Las parras se encaraman por los ondulados lomajes de la zona hasta llegar a sólo cuatro kilómetros del mar, poniendo a prueba el temple de voluntariosos viticultores y de enólogos pioneros. Los esfuerzos son retribuidos con blancos finos, de acidez crujiente y gran frescor mineral, y con tintos especiados, que llaman cada vez más la atención.
Hectáreas plantadas: 327