Vendimia 2016: Revisa el informe elaborado por Vinos de Chile

Las condiciones climáticas del 2016 representaron grandes desafíos y oportunidades para la industria. Revisa los detalles de este documento, preparado con la información entregada por una serie de fuentes autorizadas y participantes del proceso.

Ver informe completo acá 

En Vinos de Chile elaboramos este informe basado en una serie de fuentes, entre ellas SAG y la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos de Chile, quien a su vez colabora con el Centro de Cambio Global UC y viñas asociadas.

Antecedentes Generales

La vendimia 2016 puede ser calificada como poco predecible, debido a factores climáticos que incidieron en la calidad de las uvas cosechadas, con efectos múltiples tales como retraso de la madurez y en disminución de los rendimientos. El clima partió con un verano caluroso moderándose para continuar con una cosecha de temperaturas frescas seguida de lluvias en abril que sin duda marcan un antes y un después según la fecha de cosecha, con uvas blancas y tintas cosechados antes del 15 de abril de gran calidad, con marcada acidez y frescor y aquellas cosechadas después de esa fecha con una menor calidad como consecuencia del fenómeno climático. Desde el punto de vista de los rendimientos, se apreció una merma en comparación al año anterior, llegando a producir 1.014 millones de litros, un 21% menor al año 2015.

Climáticamente

Las características del clima de la temporada 2015-2016 se debieron al fenómeno de El Niño el cual, sin embargo, presentó para la zona central de Chile (Región de Valparaíso a Región del Maule) un comportamiento anómalo en cuanto a precipitaciones en invierno y primavera 2015, donde estas fueron de baja cuantía, que influyó sobre la percepción de las características climáticas de la temporada.

No obstante, lo anterior, a principios de otoño 2016 el fenómeno El Niño se comportó de acuerdo a los modelos predictivos, condiciones que se caracterizaron por intensas lluvias a partir de mediados de abril en adelante. Si a la abundancia de lluvias se suma, producto del mismo fenómeno El Niño, una primavera 2015 más fría, que determinó un atraso en brotación y de los primeros estadios fenológicos, se asoció y percibió que ello también influiría sobre el desarrollo de la maduración y que ésta sería tardía.

Aun cuando, en algunas áreas, la acumulación térmica fue efectivamente semejante o algo menor a otras temporadas (como El Tambo, Región de O’Higgins), influyendo por lo tanto en los procesos de maduración, en otras áreas ella fue muy superior a las dos temporadas pasadas (como Leyda en la Región de Valparaíso y San Clemente en la Región del Maule), determinando potencialmente adelantos significativos de la maduración de la uva, no obstante lo cual, en algunos casos, no alteró la percepción generalizada de una maduración tardía, debido probablemente a los aumentos de rendimientos.

Es importante señalar que las condiciones térmicas, en general, permitieron la maduración de la uva (21,5 a 22,5 °Brix), pero no favorecieron la etapa de sobre-maduración (23,5 a 24,5 °Brix).

Monitoreo de Sequía

De acuerdo al último reporte de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC 2016), durante febrero del 2016 se registró escasa precipitación en gran parte del territorio, salvo en las áreas Altiplánica y la región de Magallanes con 42,4 mm. En la zona central (desde La Serena hasta Concepción) no se observó precipitación y desde La Araucanía hasta Aysén, el registro de la variable no fue suficiente para alcanzar los valores climatológicos.

Hasta febrero de 2016 experimentaron una pequeña recuperación los valles de la región de Coquimbo y Aconcagua (especialmente considerando las lluvias de fines de invierno y primavera).

 

RESUMEN EJECUTIVO DE PRODUCCIÓN (Servicio Agrícola Ganadero)

Producción de Vinos 2016

La producción de vinos total del año 2016 alcanzó a 1.014.362.034 litros, inferior en un 21,2% al año anterior, de los cuales 852.483.830 litros corresponde a vinos con denominación de origen, equivalente al 84,0% del total declarado; 121.774.750 litros a vinos sin denominación de origen que incluye también los vinos viníferos corrientes declarados que no especifican variedad, equivalente al 12% del total declarado; y 40.103.454 litros a vinos provenientes de uvas de mesa, equivalente al 4% del total declarado. La producción de vino para Pisco disminuyó 37,9% respecto al año 2015.

Producción Vinos con denominación de origen 2016

En relación a la producción de vinos con denominación de origen que alcanzó a 852.483.830 litros, el 69,2% equivalente a 590.229.743 litros, correspondió a vinos provenientes de cepajes tintos y el 30,8% equivalente a 262.254.087 litros, a vinos provenientes de cepajes blancos. Al analizar las producciones en relación a los tipos de cepajes, el Cabernet Sauvignon alcanza el 32,5% de la producción total de vinos con DO, seguido de Sauvignon Blanc con un 14,2%, Merlot con el 12,5%, Chardonnay con un 9,6%, Carmenère con un 7,1%, y la variedad Syrah con un 6,9 %. Respecto a la variación de producción de los vinos con denominación de origen por variedad, se observa que en los cepajes tintos, las mayores bajas de producción respecto a la cosecha 2015, se presentaron en Carmenère en un 36,2%, Petit Syrah en un 31,6%, Cot en un 28,1% Cabernet Sauvignon en un 27,6%, Cabernet Franc en un 23,1% y Merlot en un 22,9%.

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