Chile: Paraíso vitivinícola en una geografía única

Sus características naturales, unidas a una geografía variada y única, logran una combinación perfecta para que la tierra entregue vinos de sabores diversos e inigualables. Éste es, un recorrido por los secretos de su tierra, que entrega a lo ancho de su geografía una riqueza sin igual.

Chile posee barreras geográficas únicas en el mundo. Cuenta con el desierto de Atacama en el Norte, la Cordillera de los Andes al Este, los campos de Hielo de la Patagonia en el Sur y el Océano Pacífico al Oeste, límites que lo convierten en una isla agrícola sin igual.

Incomparable geografía

El aire fresco del mar está parcialmente bloqueado por las montañas costeras, pero encuentra nuevos caminos interiores bañando el curso de los valles y sus ríos transversales. Durante el día, la brisa del mar generada por la corriente de Humboldt penetra hacia el interior y cada noche, el aire frío desciende y cubre de nieve las zonas montañosas de los Andes.

Chile: No a lo Largo, sí a lo ancho

Pese a lo que se pudiera pensar, no es la distancia desde el Ecuador la que tiene el papel dominante aquí, sino más bien la proximidad al Océano Pacífico o las montañas de Los Andes. Chile tiene mucha mayor diversidad de suelos y climas de Este a Oeste, que de Norte a sur.

Flora y fauna bendita

La combinación de barreras naturales y un clima mediterráneo benevolente permiten la sustentabilidad y el desarrollo próspero en la viticultura nacional. Por lo mismo, Chile posee uno de los más grandes viñedos orgánicos en el mundo.

Influencia de Pacífico sobre el clima

El efecto de enfriamiento provocado por el Océano Pacífico y la corriente de Humboldt, que se inicia en las heladas aguas cerca de la Antártida, influye de manera importante al clima de nuestro país. Cuando el efecto de esta corriente fría golpea la costa Norte de Chile, produce nubes y niebla, pero poca o casi nula precipitación, lo que contribuye a la existencia del desierto de Atacama, el más seco del planeta.

Ideal clima mediterráneo

El clima mediterráneo de Chile, cuenta con veranos cálidos y secos, junto a inviernos fríos y lluviosos, ideales para los amantes de los vinos. La interacción entre los efectos del mar y la Cordillera de los Andes, es propicia en la estación de crecimiento de los viñedos que se deleitan en días soleados y temperaturas que tienen un baño espectacular cada noche, creando una amplia oscilación térmica diaria, que ayuda a las uvas de vino para desarrollar sabores frescos de la fruta, acidez, y en el caso de los vinos tintos, texturas maduras, de color profundo, y los altos niveles de antioxidantes y calidad.

Altitud de sus montañas

La omnipresencia de las montañas cubiertas de nieve que se elevan sobre los valles, es una marca registrada, que trae consigo características únicas en el mundo. En los últimos años, un sinnúmero de viñedos se desarrollan desde lo alto de los picos montañosos, donde el sol tarda en aparecer desde el Este y compensa su llegada tardía con la intensidad. Corrientes de viento que suben y descienden a lo largo del día, para crear un péndulo diario de temperaturas, que oscilan ampliamente entre las máximas diurnas y mínimas nocturnas. Un escenario ideal para que sabrosas uvas tintas, como Cabernet Sauvignon, logren prosperar.

Suelo y terrenos

El paisaje chileno también ofrece un vasto mosaico de terrenos y tipos de suelo. Los suelos son sanos, con buen drenaje y tienen una variedad de orígenes (aluviales, coluviales, fluviales, etc) y texturas (marga, arcilla, arena, limo). A pesar de las condiciones atmosféricas relativamente secas, se cuenta con la abundante agua para riego que fluye de las capas de los hielos eternos de la Cordillera de los Andes.

La maravilla de los valles

Un largo tramo de Chile es posible recorrer a través del Valle Central. Los ríos que fluyen hacia el Oeste de los Andes y en torno a los sectores de la Cordillera de la Costa, que sobresalen hacia el interior. Variedades como el Carmenere adoran esta característica del ambiente, donde el clima es estable y la tierra es generalmente rica.

El frío de sus aguas

Cualquiera que se haya dado un baño en el Océano Pacífico sabe sobre el frío de sus aguas. Y cuando éste golpea la Costa, se hace sentir. Se tapiza el terreno con una niebla espesa y fresca cada mañana y luego sopla de nuevo al mediodía, para permitir que la entrada de la luz del sol. Como resultado, las condiciones exactas que enfrían el clima, para que uvas como Sauvignon Blanc, Chardonnay y Pinot Noir, logren prosperan.

La diversa geografía y el beneficioso clima de Chile, son factores que  convierten de inmediato a este país, en la opción lógica para los consumidores de vino, que hoy en día exigen una alta calidad en sus productos. Características naturales que ayudan a mantener condiciones saludables y proteger los viñedos ante la presencia de plagas y enfermedades. Diversidad geográfica, que permite a Chile contar con un clima de una variación tremenda y perfecta para la producción vitivinícola.

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